12 ago. 2012

Luces de colores, punta y... ¿gringos en San Lorenzo?

Tras dos días separados tratando de asentarse; unos en Coray, Dani y Daniela, y otra en San Lorenzo, María; los tres PCRs hondureños se reúnen en San Lorenzo para disfrutar de un fin de semana de descanso y comentar las primeras experiencias. La suerte está de nuestro lado, porque coincide con el localmente famoso carnaval de la ciudad.

Las espectativas era muy altas. Preguntando a la gente local acerca de la programación para ese día, nos hablaban de desfiles de carrozas y corceles desde primera hora de la mañana, fuegos artificiales durante una hora hacia la noche, escenarios con música, puestos de todo tipo, y fiesta, mucha fiesta, esperándose calles abarrotadas a lo largo de toda la noche. Además, esto se notaba en el ambiente ya el día anterior, el pasado viernes, ya que pudimos observar un claro aumento de puestos de venta ambulante, comida en las calles y la plaza mayor, atracciones y escenarios cada dos cuadras en la calle central del pueblo.

Advertencias de las atracciones
Puestos comerciales

El día amaneció nublado, a las nueve de la mañana se suponía que aparecerían cientos de caballos demostrando sus habilidades, pero no fue así. Ni rastro de caballos en toda la ciudad, sólo el ruido de las bombas que anunciaban una jornada festiva y gente que se preparaba desde el mediodía para disfrutar del carnaval. 

La cabalgata se hizo esperar cuatro horas pero por fin llegó. Las carrozas coloridas con las candidatas a reinas del carnaval y sobre todo el volumen de los altavoces de cada una de ellas anunciaban que la fiesta empezaba oficialmente. Después de las carrozas llegó el turno de los caballos que circulaban de forma ordenada exhibiendo sus cualidades equinas. 

Carroza de carnaval
Bandas y caballos en la calle central

De repente se puso a llover de forma torrencial y se fue la luz, en ese momento temimos que la fiesta se suspendiese ante tanta agua. Tuvimos suerte, en el momento del chaparrón estabamos esperando nuestra cena en una de las pulperías (tiendas que además sirven comida) y enseguida paró la tormenta.

La gente comenzó a salir de sus casa como caracoles al ver el sol después de la lluvía y se arrastraban hasta el centro de la plaza para ver los fuegos artificiales. Desde los escenarios comenzó a sonar la música interpretada por diferentes grupos locales que se complementaba con música grabada. 

Enseguida nos sumergimos entre la multitud (que no era tanta como nos habían dicho). Se esperaban sobre unas quince mil personas, aunque nuestra percepción era de mucha menos y miramos curiosos los diferentes puestos de ropa y comida, así como los de apuestas en el que Dani se animó a participar. El juego consistía en tirar cinco vasos colorados en forma de pirámide delante de una portería de un solo tiro, eso sí, no estaba permitido que los vasos cayesen de rebote como bien indica la fotografía. La apuesta eran 10 lempiras que podían convertise en 50, en caso de salir victorioso. La expectación era máxima, un gringo participando en el juego no era muy usual, así que Dani lanzó el balón con fuerza y se llevó el premio ante la mirada de los curiosos. 

Uno de los muchos juegos de la feria

La fiesta en la plaza comenzó animada. Los grupos tocaban mientras un grupo de coristas bailaban alrededor. Echando una visual a la gente que nos rodeada comprobamos con gran asombro que eramos los únicos que bailabamos allí, junto con cuatro señoras muy divertidas a las que nos unimos rápidamente.

La noche fue pasando a ritmo de punta catracha, reggeton, y comidas populares como pupusas, papas fritas, algodón de azúcar y alguna que otra cerveza, hasta que el sueño acabó venciendo.



3 comentarios:

alicia dijo...

Mimá! Cheghar e encher!!! Desfrutade moito da experiencia!

Jorge López Fernández dijo...

El carnaval es parte de la realidad de Honduras, así que espero que aprovechéis el PCR para conocerlo muy bien! ;-D
Disfrutad mucho!!

Álvaro dijo...

Que bueno, nada más llegar fiesta. Disfrutad mucho de vuestra estancia.