15 feb. 2015

Seguimiento anual del Proyecto Agua en San José de Las Conchas, Marcovia.


Tras el parón navideño y reanudadas en este último mes las tareas de Enxeñería Sen Fronteiras Galicia, continuamos la crónica de actividades que entre el último trimestre de este pasado año y este primero de 2015, se están llevando a cabo en la zona del Golfo de Fonseca en Honduras.

Una de las actividades que tuvo lugar el pasado mes de Noviembre de 2014 fue una visita de seguimiento y evaluación anual para comprobar la evolución y resultados del anterior proyecto finalizado en el pasado año 2013: "Proyecto de abastecimiento de agua y saneamiento en la comunidad de San José de Las Conchas, Municipio de Marcovia, Honduras" desarrollado por ESF Galicia junto con la Alcaldía de Marcovia, Honduras y financiado por Cooperación Galega de la Xunta de Galicia, y que dio como resultado final la instalación de medidores para el control domiciliar del agua en todas las viviendas de la población, y la realización de diversas capacitaciones a la Junta de Aguas para el correcto uso, gestión y mantenimiento del sistema, incidiendo a su vez en la concienciación de la población sobre el derecho humano fundamental de acceso al agua. Transcurrido un año desde la instalación de los contadores de agua, se ha realizado una visita de seguimiento para evaluar el impacto de satisfacción en los ciudadanos beneficiarios. En la visita participaron Cristina Sesto, actual expatriada de ESF-Galicia, Mireia Carreras, antigua expatriada de ESF y las dos participantes del Programa de conocimiento de la Realidad del Proyecto Agua de 2014 (PCR2014) Eva M. Solana y Sara González.

Este proyecto que se enmarca dentro del Programa de “Reducción de la vulnerabilidad en áreas empobrecidas a través del acceso al agua potable, el saneamiento y la gestión sostenible de los recursos hídricos y del territorio con enfoque de cuenca hidrográfica en El Salvador, Honduras y Nicaragua 2008-2012, con el apoyo de la AECID y la Xunta de Galicia, entre otros, ha servido para identificar la situación real de la mencionada comunidad, tras la realización del Plan de Gestión Integral del Recurso Hídrico (PGIHR) con la colaboración en todo momento de la Alcaldía de Marcovia, y llevar a cabo la instalación de un sistema de canalización y bombeo de agua a todas las viviendas de la poblacón.

En primer lugar, tuvimos una entrevista con la que fue coordinadora del mismo Proyecto por parte de la Alcaldía de Marcovia, la Lda. Flor de María Moya, que hizo una evaluación general de la experiencia obtenida y los resultados que se lograron. Como puntos a destacar se valoró la importancia del estudio que con el PGIHR se obtuvo, como es tener un censo actualizado de la población, dado que el INEH (Instituto Nacional de Estadística Hondureño) cuenta con bases de datos sin actualizar por más de 10 años de gran parte de estas pequeñas aldeas y comunidades, por lo que ha sido de suma importancia tener datos reales de la población clasificados por edad, género, situación económica, ámbito productivo, etc. así como la obtención de un mapa digitalizado de la localización de puntos clave en la sistematización de recursos hídricos y naturales en general. Así mismo se ha destacado la importancia que ha tenido que la misma población haya sido partícipe del proceso en sí, mejorando la cohesión de grupo y sentimiento comunitario tan necesarios para el avance de la población y visión de futuro. No obstante "se trata de un proceso de cambio paulatino que requiere seguimiento y reforzamiento de lo trabajado", como nos comenta la Lda. Flor. Se ha valorado también que este estudio sea un importante insumo de trabajo, al servir como documento final para la presentación tanto en la alcaldía municipal como departamental e instituciones gubernamentales que tienen competencias en las tareas de mejora, siendo esta una herramienta de visibilización de las problemáticas actuales de esta población junto a un planteamiento de alternativas viables, y de esta manera se facilite la consecución de siguientes proyectos, ya que las limitaciones principales con las que cuentan estos municipios son la escasa financiación por parte del gobierno y casi total desamparo ante las ineficientes instituciones estatales.


El siguiente paso fue reunirnos con los miembros de la directiva de la Junta de Aguas y Saneamientos de la comunidad de San José de Las Conchas, Marcovia, con los que se recabaron impresiones obtenidas a lo largo de este año y en concreto con la experiencia del sistema instalado y de los medidores de consumo de agua.

Aunque con escasa experiencia en la dirección, ya que ésta se formó por primera vez el pasado año con la realización de este proyecto, tras muchas capacitaciones formativas y con la propia experiencia adquirida en este tiempo, las tareas destinadas se han desenvuelto por lo general satisfactoriamente. En el transcurso de este año, la Junta de Agua se ha encargado de tomar lectura de los contadores mensualmente y enviar a cada hogar el recibo correspondiente, revisar el correcto funcionamiento de los aparatos medidores asidualmente, y se han capacitado a dos nuevos fontaneros para que los conocimientos relativos al funcionamiento del sistema y su reparación se haga más extendido y se evite que se acapare el oficio en privilegio de pocas personas, por otro lado, y lamentablemente las mujeres de esta comunidad siguen sin atreverse a desempeñar esta función aún siendo ellas las que primordialmente desempeñan las tareas relacionadas con el uso del agua. Por lo general se trata de miedo a la represalia social, en especial de los hombres, por si no fueran capaces de hacer bien el trabajo, según dicen "es demasiada responsabilidad", en cambio, en algunas otras comunidades en las que ESF trabaja, se ha conseguido vencer esta limitación autoimpuesta y ya son varias las fontaneras que desempeñan estas funciones para sus comunidades.  Por un lado, es beneficioso que las mujeres tengan idea sobre el funcionamiento del sistema para casos de emergencia en las que ellas son las primeras en sufrir las contingencias, aunque se debe tener cuidado en no caer en la tendente sobrecarga de trabajo hacia ellas, que en estas zonas rurales es excesiva comparada con la de los hombres.

En este tiempo sufrieron una avería en  la válvula de la bomba de agua instalada, por exceso de presión al no estar utilizándola de manera adecuada, pero tras la implantación de una cuota extraordinaria a todos los abonados, se llevó a cabo su sustitución.

La mayor problemática que se encuentra esta Junta de Agua, según nos comentan, es que algunas familias no pueden satisfacer el pago, en algunos casos por precariedad económica y en el caso de cuotas extraordinarias como por ejemplo la surgida a raíz de la válvula averiada, hay gente que desconfía de la utilización del dinero y no acceden al pago. En este caso concreto, sólo 103 de las 176 familias accedieron a abonar la cantidad necesaria para la reparación. Pues se trata de comunidades que aún se encuentran poco cohesionadas, y los procesos organizativos comunitarios en la mayoría de los casos son recientes y poco estables. Por ello, una parte vital de los proyectos de ESF en las comunidades, es trabajar con el tema de concienciazión en el trabajo grupal y apoyarles y reforzar los procesos organizativos para que en un futuro puedan resolver de manera autónoma cualquier problemática. Lo más dícil en este y cualquier grupo comunitario es concienciar y hacer ver una visión de grupo para trabajar unidos hacia el bienestar común, y en gran parte se está logrando, pero es cuestión de tiempo y madurez vecinal. Cuando las carencias y necesidades son tantas, es fácil no pensar en el vecino si no en uno mismo, aunque la solución está en hacerlo al revés, pensar en conjunto.

El único inconveniente para los vecinos de San José, tras la implantación del sistema de canalización domiciliar y el control medido del consumo, es dada la situación económica, obviamente, el establecimiento de una cuota mensual para los abonados con el fin de sufragar los costes de mantenimiento y especialmente el coste energético para el bombeo de agua que encarece mucho el servicio. Teniendo en cuenta que anteriormente no pagaban nada por abastecerse de agua, aún algunas familias les cuesta adaptarse al hecho de hacerlo aún siendo un gran beneficio y confortabilidad para sus hogares, en concreto ofreciendo a mujeres y niños la posibilidad de desprenderse de la tarea de acarrear diariamente agua al hogar, y que tiene como resultado que los niños no pierdan clases en la Escuela y las mujeres puedan tener más tiempo y facilidad para sus tareas diarias, cosa que muchos hombres aún ni valoran ni respetan. De hecho muchas de las capacitaciones que se hacen a las comunidades van en torno a la visibilización de las problemáticas de la mujer y cuestiones de género que requieren de tiempo y esfuerzo para vencer contra este hecho extendido. Por otro lado, una parte de la cuota que se pide a los abonados tiene el fin de crear un fondo de ahorro para posibles imprevistos, averías o ampliación de nuevos proyectos, pero por lo general, según nos comentan los directivos, en la mayor parte de los casos se tiene que destinar a cubrir la parte de los abonados que no pudieron pagar sus cuotas. 

La tarifa que en estos momentos pagan, se trata de 90 Lempiras mensuales si el consumo es menor a 30m3, esto equivaldría a algo menos de 4 euros mensuales por vivienda. En algún caso esta cantidad podría resultar excesiva por consumo de agua comparándola con España y la calidad del servicio, pero según nos comentaba la Lda. Flor de María, esta cantidad representa en su mayor parte gasto eléctrico e impuestos gubernamentales, que aumentaron a casi el doble desde hace aproximadamente 2 años, y que tras varios esfuerzos desde la Alcaldía no se ha podido mediar para su abaratamiento o subvención desde el gobierno central hondureño para paliar las necesidades de estas comunidades tan deprimidas. Teniendo en cuenta que el servicio de agua no es continuo, sino que se facilita agua nada más que durante varias horas al día en días alternos, el coste del servicio sigue siendo muy elevado para la realidad de estas comunidades. No obstante muchas familias acceden satisfechos al pago, por los beneficios que ello conlleva. Tener agua en casa y no tener que andar largas distancias para conseguirla, es un hecho que muchos de nosotros no podríamos ni imaginar a día de hoy no poder disfrutarlo, para esta comunidad, se trata de una nueva realidad, y un derecho conseguido.


Tras una distendida charla con la Junta de Agua, dos de los miembros acompañaron a las PCR, Eva y Sara a dar una vuelta por la comunidad y entrevistar a algunas de las familias para conocer su grado de satisfacción tras la instalación de los contadores.

La encuensta se realizó a 10 familias de la comunidad, a las que se les instaló el contador aproximadamente hace 1 año, y que por lo general en ese tiempo no han tenido ningún problema con su funcionamiento salvo 8 casos en los que los contadores resultaron defectuosos de fábrica y tardaron tiempo en reponerse por confusión de los responsables de la Junta de Agua. Los contadores son revisados por los miembros de la Junta directiva, también encargados de tomar la lectura mensualmente, por lo que la mayoría de los usuarios no se preocupan en conocer su consumo mensual, dado que si entra dentro del mínimo estipulado su gasto es el mismo que antes de que éstos estuvieran instalados. Por lo general, los usuarios encuestados mostraban despreocupación al respecto, y piensan que su calidad de servicio no ha cambiado y tampoco han tenido que cambiar sus hábitos de consumo por lo que se muestran satisfechos, pues los 30m3 ofrecidos como límite tarifario son más que suficientes y les permite un uso holgado. En lo que más gastan es en el lavado de ropa, que se hace a mano, y el lavado de útiles de cocina, algo menos en higiene personal, y por último para beber. El límite de consumo es tan elevado porque en estos momentos no han tomado en cuenta el número de personas en cada unidad familiar, por lo que en familias de 4-6 miembros el consumo varía entre los 14-16 m3, en cambio en familias de más de 6 miembros el consumo se ajusta más a los 30 m3, por lo que el límite se decidió positivamente pensando en los casos en este extremo.

En algunos casos muestran concienciación y preocupación por el ahorro en el consumo de agua, pero por lo general el comentario más extendido fue "que si no pagan más que antes, les parece bien o igual la instalación de contadores" aunque la realidad es que sí que constituye un incentivo para hacer un uso racional de este bien. Repitiendo las palabras de la Lda. Flor, "el proceso de concienciación es paulatino y requiere tiempo y reforzamiento". Al fin y al cabo el uso que hacen del sistema de canalización domiciliar es para consumo humano y uso doméstico, y para animales de ganado, limpieza de vehículos u otros usos siguen utilizando el río como antiguamente hacían, con el fin de no derrochar.
En conclusión, el resultado parece haber sido positivo para la comunidad, el objetivo de crear conciencia en torno al agua aumenta paulatinamente y los procesos organizativos son tomados con responsabilidad y motivación. Aunque no todos los habitantes sean capaces de apreciar estos avances, son en especial las mujeres las que agradecen todas estas mejoras y las que realmente se benefician de sus resultados, lo que representa un resultado altamente positivo.



Pues lo que de verdad esperamos,
 es que esta imagen acabe desapareciendo
 de la realidad diaria de estas comunidades.




Texto y  fotografías por: Eva M. Solana

1 comentario:

Sergio dijo...

Me ha encantado la crónica, Eva! Me parece clave impulsar la incidencia política desde las comunidades y la administración local para que a nivel estatal,ya que no apoyan y los dejan a su suerte, al menos no metan palos en las ruedas del abastecimiento universal a través de impuestos injustos que luego se malgasten. No se debe renunciar a esa incidencia (y a través de la Mancomunidad NASMAR puede ser un canal interesante)