3 oct. 2015

Al pan pan ...


Está de moda, lo usan en campañas publicitarias, todo el mundo educativo, el empresarial también, anda revolucionado con el efecto Pigmalión. Lo que esperas de los demás se acaba cumpliendo. Tu actitud y tus palabras tienen un gran poder (positivo o negativo) sobre quienes las escuchan. Las profecías se cumplen porque actuamos modificando la realidad  para que ocurran… Lo que crees, creas.
El efecto Pigmalión está comprobado. En clases donde el profesor trató con más expectativas de éxito a unos alumnos que a otros, éstos acabaron siendo mejores.... ¿En base a sus capacidades? No necesariamente. En base a lo que se esperaba de ellos.
El  padre que  le dice a su hijo : “Ve y comete el mundo”. La madre que anima a su hija antes de un partido: “Vas a ganar”. Un amigo que te dice: “El trabajo es tuyo”  antes de una entrevista…. Estas creencias de los demás se convierten en principios. Conformamos nuestra existencia para que sucedan... y actuamos como si fuéramos personas de éxito, deportistas con posibilidades, potenciales ganadores de un proceso de selección laboral…Porque lo creemos. El poder de las palabras es ilimitado.
En el Marañonal viven un grupo de mujeres maravillosas, simplemente son extraordinarias. Son amigas entre ellas, se ríen juntas, también tienen sus pequeñas riñas diarias, luchan por vivir mejor, están muy orgullosas de pertenecer a su comunidad, -“es bien tranquilo acá”-, Se levantan cada mañana  bien temprano para vestir y dar de desayunar a sus hijos, limpiar la casa, moler maíz, hervir leche, cargar ropa para ir a lavar al río la colada de toda la familia, cocinar , vuelta a limpiar, hacer las tortillas, la cuajada ,los frijolitos o lo que toque …. A veces descansan un poquito en la hamaca o platican unas con otras entre tarea y tarea. A veces tienen que ir hasta San Lorenzo a comprar provisiones y “es bien largo”… pero no se quejan.
Estas mujeres que nos acogieron en su comunidad unos días como parte de su familia, que nos contaron su día a día, que nos interrogaron acerca de cómo se vive en España…SON CAPACES DE TODO. No es que lo crea yo. Es que lo creen ellas. Se lo dicen unas a otras, se animan. Lo saben, lo asumen, lo tienen bien claro. Están empezando con un pequeño negocio, el de sus productos artesanales (tuvimos la suerte de poder hacer pan de nuevo con ellas y acompañarlas en su venta) y están muy motivadas. Se les ha dicho que son capaces, porque lo son, que tienen todo lo necesario. Ellas mismas se alientan unas a otras, se dan ideas nuevas (“qué tal si hacemos rosquillas la vez siguiente, o tamales que se venden bien”… “En los juquitos se gana menos plata que en el pan…”). Son empresarias, claro que sí, Y de éxito, seguro.


Antes nunca se les dijo que podían. Ellas, que hacen  de sus 24 horas un cumulo de faenas, y  de sus manos instrumentos para  moler, amasar, lavar a mano, cargar peso, peinar, cocinar, y cuidar ( a todos menos a ellas mismas) han pasado mucho tiempo pensando que eso era todo. Hasta hace un tiempo en sus conversaciones no cabían palabras como ganancia, negocio, organización, “pisto” (como llaman el dinero)…porque su vocabulario estaba ocupado en otras bien distintas como: fuegos, maíz, barrer, colada…Pero ahora su vida ha cambiado y esto era impensable ... hasta que ocurrió... como casi todo. Y no necesitan ni un jefe, ni un director de negocio, ni una figura paternalista que las tutele en este proceso- lo cual sería predestinarlas a fracasar por sí solas - . Son las dueñas de su negocio, tienen sus propios proyectos y la fuerza necesaria para decirle al mundo entero: ahora somos las mujeres del Marañonal las que traemos algo de plata a nuestra comunidad. 

El poder que tenemos todos de dar alas a una persona, a una amiga, a un familiar,  o a una comunidad… o de quitárselas menospreciando sus posibilidades nos hace responsables de muchos éxitos y fracasos. Y ellas van a dar mucho que hablar. Porque estamos convencidas que van a lograr todo lo que se propongan juntas. 






" Todo parece imposible hasta que se hace"


















Publicado por María y Paula

1 comentario:

Clara Gil dijo...

Qué gran ejemplo son estas mujeres!!! Me encanta :) :)