16 sept. 2016

El Triunfo (The Triumph)

Y llegó el día. Después de estar malviviendo en San Lorenzo casi dos semanas (desayunando baleadas y almorzando pupusas de quesillo deliciosamente preparadas) nos instalamos un lunes en el municipio de El Triunfo, lugar dónde los PCRs agua viviríamos hasta el final de nuestra estancia.

El Valle de los Jobos era una pequeña comunidad dónde vivían solamente unas pocas familias. En la comunidad vecina de Santa Teresa, a causa del aumento de la peligrosidad, parte de su población comenzó a trasladarse a los Jobos, que creció y creció hasta convertirse en el municipio El Triunfo, en honor a esas familias de triunfadores que lucharon por el crecimiento económico del lugar.

La vida en El Triunfo es “bien tranquila” como dicen acá y desde el primer día la acogida fue buena, especialmente por parte de nuestra casera y su familia, que son gente encantadora que se ríen mucho cada vez que contamos cómo nuestro estómago se va adaptando a la gastronomía y a las bacterias hondureñas.

Para relatar nuestra estancia en este curioso y “tranquilo” municipio seguimos con el formato de breves e intensas minihistorias.




Juguemos en la calle (Irene)

Una de las características de Honduras es la cantidad de población infantil que tiene ya que es bastante común que las mujeres hondureñas tengan hijos a una edad más temprana en comparación a España hoy en día. Desde que estamos en El Triunfo, son muchos los niños y las niñas con las que he entablado una mirada desconfiada por su parte, seguida de una tímida sonrisa y finalmente un hola. Acá la mayoría de los niños (o cipotes, como se dice aquí, para nuestra sorpresa) van a la escuela, por la mañana los más pequeños y por la tarde los mayores. El resto del día, algunos ayudan a sus familias en distintos negocios como pulperías* o en los puestos del mercado y otros niños o niñas están en casa o en la calle jugando. En nuestro barrio tenemos como vecinos a varios de estos individuos bajitos muy simpáticos. Un día, al volver de trabajar de la alcaldía Miguel y yo salimos a nuestra calle, saludando a Wendy, el pez que habita nuestra pila de agua, a Gilberto, el lagarto que habita en nuestro patio y a la familia Bernárdez, una colmena de abejas. Pues bien, decía que salimos a nuestra calle, Miguel con su ukelele, y yo con 3 pelotas de malabares, cuando de repente un grupo de colegialas se acercaron a Miguel hipnotizadas por su música. Al rato, 3 niños se acercaron a dónde yo estaba y en un momento empezamos a jugar con una de las pelotas de malabares (ya sabía yo que para algo tenían que valer). Cuando nos dimos cuenta estábamos jugando con un montón de niñas y niños pequeños a pasarnos la pelotita, juego que derivó en jugar a hacer de distintos animales. Estar en una calle de un pueblo de Honduras rodeada de niños, de risas y de juego fue una auténtica descarga emocional.

 *Obviamente, el lugar dónde se compra coca cola.


Visitas a comunidades (Irene)

A los pocos días de llegar al Triunfo tuvimos nuestra primera salida a comunidades. Fuimos hasta la comunidad de Azacualpa con el técnico Héctor, la ingeniera Wendy y Pepe Vara (recién llegado de Galicia).

Era nuestro primer encuentro con una comunidad y sus gentes. Conocimos a los representantes de la Junta de Agua de Azacualpa que nos mostraron el solar donde la comunidad va a realizar un centro social. También visitamos un tanque y un pozo que se han construido como parte inicial de un proyecto de abastecimiento, ya que las familias tienen que comprar unos bidones de agua diarios para poder bañarse y cocinar. Finalmente nos reunimos con un señor especialista en radiestesia para detectar puntos de agua. Volvimos al Triunfo literalmente dando botes en el carro, pues estas carreteras están tremendamente destrozadas.

Vecinos de La Finca elaborando el mapa de su comunidad.
Unos días más tarde fuimos a la comunidad La Finca dónde nos reunimos con los técnicos Héctor, Alba, Hoffman y Javier para levantar la ficha técnica y la ficha social. Para la ficha técnica anotamos con el gps los puntos de viviendas, del pozo y del tanque. Para la ficha social, contamos con algunas personas de la comunidad que nos ayudaron a elaborar el plano de la comunidad y nos proporcionaron información importante y asoladora, como por ejemplo, que la mayoría viven del cultivo de máiz y que unas 20 familias no disponen de letrinas.

Mapa de La Finca

Una semana después, nos reunimos en la comunidad de Las Uvas con los miembros que conforman la Junta de Agua. La reunión fue en la escuela, por ser el único lugar que, gracias a que cuenta con una instalación de paneles solares, tiene electricidad constante e incluso hasta red wifi .Entre todas las presentes (una gran mayoría eran mujeres) acordaron ahorrar una cantidad estimada para poder realizar, en un futuro cercano la perforación de un pozo. Aunque pueda parecer lo más fácil de realizar en un proyecto de abastecimiento muchas veces no es así y  llegar a esa decisión conjunta es un gran avance para una comunidad. Es un primer paso que al menos, marca un camino.


La adaptación a la vida triunfeña (Miguel)

Y ahora que les hemos contado un poco de nuestro trabajo acá y la parte seria del asunto, les voy a contar los pormenores de la vida cotidiana, la adaptación a la vida en este pueblecito:


  • Ya no nos sorprende encontrar hormigas gigantes flotando en el café. Le aportan vitaminas y un toque crujiente a un producto nacional ya de por sí delicioso.
  • Tampoco nos sorprende escuchar algo caminando por el tejado. Es un lagarto gigante. Es inofensivo, mas o menos.
  • Utilizar un cubo de agua para bañarse no solo es que no nos importe, sino que le vamos cogiendo el gustillo a eso de echarse un caldero de agua fría a las 6 de la mañana. 
  • Además, utilizar el caldero en vez de la cisterna se ha convertido en una cuestión de catarsis.
  • La comprobación de que no hay escorpiones debajo de la cama se ha convertido en algo rutinario, así como el deporte de matar arañas gigantes, o en el caso de las más grandes, negociar su traslado.
  • Que nos griten por la calle: ''Ey, gringos!!! Jau ar yu??'' y contestar: ''No, somos españoles!!'' y que contesten ''Ah!! Spanish!! Ai jaf family in Niu York!!!''
  • La increíble oferta culinaria, que va desde el plátano frito con frijoles hasta el plátano frito cortado de otra forma con frijoles, nos parece rica y variadísima.
A lo que no me acabo de acostumbrar es a los árboles gigantes, y creo que el grupo tampoco. Cada vez que pasamos junto a alguno, obligo a parar al coche en que vayamos y a que alguien se baje a fotografiarme con el infeliz vegetal. La mayor parte de las veces son ceibas, guanacastes o matapalos, y algún que otro carreto. Otro día os cuento más de estos árboles.

Hasta aquí por este conjunto de minihistorias. Muy pronto volveremos con nuevas y trepidantes historias de nuestra vida en el Triunfo, también conocido como ''The Triumph''.





1 comentario:

gabriela dijo...

Me encanta !!! Yo no se como he llegado pero, estoy llorando de alegría !!! Saber q hay gente buena en mi país !!! Tengo amigos gallegos, y creo q sois personas excepcionales, saludos desde Vitoria Gastéiz!!! Saluda una Hondureña que no vuelve hace muchos años, preparándose para una aventura en nada, hacia mi querido país, y enseñar a mi querido novio, mis raíces!! esos sitios!! He nacido en San Lorenzo, donde habéis comido mal jajajaha baleadas, y ese calor EH? sería genial poder coincidir !!! Con vosotros gracias por dedicar vuestro tiempo a todo lo que hacéis!!! Un abrazo 😘😘